Estamos y estaremos junto a Osvaldo Bayer

LA GREMIAL de Prensa asistió al acto que se realizó en Plaza Lavalle en apoyo a Osvaldo Bayer y en repudio a la embestida de los Martínez de Hoz, quienes consideran que el film Awka Liwen “lesiona el honor de su familia”, y comparte su adhesión con el resto de los trabajadores de prensa:

Los trabajadores que integramos LA GREMIAL de Prensa, agrupación a la que no dudaste en acompañar y encabezar en nuestro camino por recuperar la conducción del gremio a través de un proyecto de Frente de Unidad de los trabajadores y otras agrupaciones, en las últimas elecciones de la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires, expresamos nuestra solidaridad y nuestro más enérgico repudio por los intentos de la oligarquía agrícola-ganadera, plasmada en los mismos apellidos que explotaron la Argentina durante más de dos siglos, y que una vez más quieren imponer su discurso autoritario, pretendiendo acallar con artilugios legales la voz siempre combativa de nuestro compañero Osvaldo Bayer.

Sin Bayer, como sucede con el Eduardo Galeano de las Venas Abiertas de América Latina, la historia del genocidio de los pueblos originarios de América, así como las luchas obreras de la Patagonia de principios del siglo pasado, plasmada en Los Vengadores de la Patagonia Trágica, nunca se hubieran conocido, como eslabones imprescindibles del relato histórico de la denuncia, del compromiso con los desposeídos y las luchas sociales.

No podrán los Martínez de Hoz atacar impunemente a Osvaldo, reivindicando su buen nombre y honor, cuando no lo hizo su último personero en el poder, José Alfredo Martínez de Hoz, quien tiene cuentas pendientes no sólo con la justicia sino con el pueblo argentino todo, considerado el ideólogo del proyecto económico dependiente que acompañó e impulsó la más sangrienta de las dictaduras, sólo comparable con aquellos hechos que denunció Bayer.

Estamos y estaremos junto a Osvaldo, comprometidos con este presente histórico, que una vez más nos plantea la defensa de nuestra soberanía y de libertad de los pueblos, desechando el discurso hegemónico que intentaron imponernos a través de la llamada “Generación del 80”, en cuya historia la “Campaña del desierto” era un acto de fe contra el salvaje, una “no raza” que se mostraba en los anaqueles y en los circos europeos. Estamos y estaremos junto a Osvaldo como están los aquí convocados, porque lo sabemos imprescindible, o como dice Horacio Ferrer hablando de Troilo: “nadie repite esta raza de uno solo”.

Buenos Aires, 19 de octubre de 2011

LA GREMIAL de Prensa

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